En O Rosal, justo en el punto en el que el río Miño abraza al Atlántico, renace Vía Atlántica, un proyecto que recupera la esencia del vino gallego desde una mirada contemporánea. Aunque la bodega inició una nueva etapa en 2021, sus raíces se hunden en una propiedad histórica de los años 80, cuando aquí se plantaron algunos de los primeros viñedos profesionales de la provincia de Pontevedra.
La bodega nació con la D.O. Rías Baixas, en 1980, donde crecían las primeras vides en Vía Atlántica.
La llegada de la familia bodeguera Méndez-Rojo en 2020 supuso el impulso definitivo para rescatar aquel legado. Se restauró el viñedo original, se modernizaron las instalaciones y se recuperaron sistemas tradicionales como la conducción en parra y las terrazas que descienden suavemente hacia el valle. El resultado es una bodega que honra su pasado y mira al futuro con la convicción de elaborar albariños y plurivarietales O Rosal que reflejen la identidad de este enclave único.
Vía Atlántica nace para celebrar una tierra que siempre vivió vinculada al vino, al mar y al carácter atlántico. Cada botella es un homenaje a ese paisaje y a quienes lo han trabajado durante generaciones.
