El viñedo de Vía Atlántica se asienta sobre casi tres hectáreas orientadas al suroeste, protegidas de los vientos del norte y bañadas por la influencia del océano. Este entorno privilegiado es ideal para la variedad albariño, que aquí alcanza una expresión fresca, aromática y auténticamente atlántica.
La conducción tradicional en emparrado —símbolo de la viticultura de Rías Baixas— permite una mayor insolación de las hojas, un control natural del vigor y una excelente ventilación, clave para evitar los efectos de la humedad característica del clima costero. En esta combinación de parra, terrazas y brisa marina se construye la personalidad del vino.
El trabajo del viñedo es completamente manual: las podas, los cuidados y la vendimia se realizan con precisión artesanal para seleccionar únicamente las mejores uvas. Ya en bodega, las parcelas se vinifican por separado y la fermentación en depósitos de acero inoxidable se controla cuidadosamente para preservar la pureza varietal.
El resultado son albariños y plurivarietales O Rosal que expresan equilibrio entre frescura y complejidad, reflejando fielmente el terruño que los vio nacer. Viticultura atlántica en el corazón de O Rosal.
